No te pares en seco, y ve dejando hueco,
para cuando te frenes no me tope con tus huesos.
Me arrastro detrás tuyo, soy como las culebras,
que a cada paso que das voy oliendo tus huellas.
Y no te extrañe si ya no te aprecio,
te di mi vida y le pusiste precio al amor.
Demasiao caros salían mis besos,
tus labios de hierro se los diste al peor postor.
Debes saber que soy un poco terco,
y que lo que has perdido ya se lo ha llevado el viento.
No volveré a tus brazos, aunque solo me muera,
me follaré a la vida ella me será sincera.
Y no creas que no te echo de menos,
aunque esto lo escriba desde la desesperación.
Tengo de piedras los bolsillos llenos,
el río está seco, tendré que vivir por los dos.
No quiero estar contigo,
no puedo estar sin ti,
prefiero ser testigo
del olor de tu carmín.
Adiós te digo, el sentido
de los días ya perdí.
No estoy herido, pero dueles,
aunque más mata vivir.